"Nadie podrá negar que cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducir su vida" (San Basilio Magno, Adversus Eunomium, 3, 1: PG 29, 656B).


Miguel significa: Quién cómo Dios Dn 12,1; Josué 5,13 Ap 12, 7-9.Gabriel significa: fortaleza de Dios, tuvo la misión de anunciarle a la Virgen María que sería la Madre del Salvador. Dn 8,16-26; Lc 1,11-22  Rafael que significa: medicina de Dios, es amigo de los médicos y de los enfermos y caminantes. Tob 12,6-20; Tob 3,16-17.

¿Ángeles Custodios?

Y vaya que les necesitamos, en un mundo donde nos acecha constantemente la inseguridad, la falta de trabajo y por tanto la incertidumbre, la violencia, la desaparición de nuestros jóvenes, la falta de humanidad y educación de muchos,  que han olvidado que vivir es desplegar su potencial de amor.En fin, esta verdad es  para quienes tenemos fe, muy respetable quién no crea en ello. Pero detengámonos a pensar, ¿qué misión tiene mi ángel custodio? ¿Por qué tengo un guardaespaldas en esta vida, y quizás yo viva solo?¿Qué importancia tiene mi vida? , que un ser espiritual se encarga de guiarme, en este trozo de historia que me toca vivir.  ¿Te lo has planteado alguna vez?  Alguien dedicado como un guardaespaldas, a cuidar lo más valioso que tenemos. No sólo la vida humana sino la Vida con mayúscula la vida de Dios.Sí una vida que recibimos en el Bautismo, que se nos derrama el mismo Espíritu del que resucitó a Jesucristo ( Cf. Romanos 5, 5-11) es asombroso que el Don que llevamos en vasijas de barro. nos lo cuiden más otros que nosotros. Los ángeles saben del tesoro que llevamos dentro


.¿Cómo cuidamos este tesoro?  Como en un escaparate dónde sólo aparece el diamante valioso, ellos tienen seguramente la visión de la valía de lo que se nos ha regalado, y constantemente cuidan, insinúan, alertan para que nuestra a veces burda o insensible consciencia, sepa que es el mismo Dios en nosotros,  el que  nos acompaña."Nadie podrá negar que cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducir su vida" (San Basilio Magno, Adversus Eunomium, 3, 1: PG 29, 656B).Ojalá hoy nos demos cuenta de estos compañeros invisibles,  se asombran de como el Señor en nosotros se anonada y nos ama hasta el extremo, con un amor tan incondicional que es irrevocable ( Rm 11,29)

.Lety Rodríguez

Vivir de la Palabra

 Hago una copia fiel del Catecismo para fundamentar la verdad de fe de los ángeles:

El CEC (Catecismo de la Iglesia Católica)  que  La existencia de los ángeles, verdad de fe aquí toda la fundamentación del Magisterio que nos ayuda a fortalecer nuestra fe en estos seres que nos ayudan a llegar a la meta. Del CEC 328-336.n. 328}

 La existencia de seres espirituales, no corporales, que la sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. El testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición.

Quiénes son los ángeles

329 San Agustín dice respecto a ellos: Angelus officii nomen est, non naturae. Quaeris nomen huius naturae, spiritus est; quaeris officium, angelus est: ex eo quod est, spiritus est, ex eo quod agit, angelus ("El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel") (Enarratio in Psalmum, 103, 1, 15). Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios. Porque contemplan "constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos" (Mt 18, 10), son "agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra" (Sal 103, 20).n. 330 

En tanto que criaturas puramente espirituales, tienen inteligencia y voluntad: son criaturas personales (cf. Pío XII, Enc. Humani generis: DS 3891) e inmortales (cf. Lc 20, 36). Superan en perfección a todas las criaturas visibles. El resplandor de su gloria da testimonio de ello (cf Dn 10, 9-12)

.Cristo “con todos sus ángeles”n.331 Cristo es el centro del mundo de los ángeles. Los ángeles le pertenecen: "Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles..." (Mt 25, 31). Le pertenecen porque fueron creados por y para Él: "Porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por Él y para Él" (Col 1, 16). Le pertenecen más aún porque los ha hecho mensajeros de su designio de salvación: "¿Es que no son todos ellos espíritus servidores con la misión de asistir a los que han de heredar la salvación?" (Hb 1, 14).

N.332 Desde la creación (cf. Jb 38, 7, donde los ángeles son llamados "hijos de Dios") y a lo largo de toda la historia de la salvación, los encontramos, anunciando de lejos o de cerca, esa salvación y sirviendo al designio divino de su realización: cierran el paraíso terrenal (cf Gn 3, 24), protegen a Lot (cf Gn 19), salvan a Agar y a su hijo (cf Gn 21, 17), detienen la mano de Abraham (cf Gn 22, 11), la ley es comunicada por su ministerio (cf Hch 7,53), conducen el pueblo de Dios (cf Ex 23, 20-23), anuncian nacimientos (cf Jc 13) y vocaciones (cf Jc 6, 11-24; Is 6, 6), asisten a los profetas (cf 1 R 19, 5), por no citar más que algunos ejemplos. Finalmente, el ángel Gabriel anuncia el nacimiento del Precursor y el del mismo Jesús (cf Lc 1, 11.26).

N. 333 De la Encarnación a la Ascensión, la vida del Verbo encarnado está rodeada de la adoración y del servicio de los ángeles. Cuando Dios introduce «a su Primogénito en el mundo, dice: "adórenle todos los ángeles de Dios"» (Hb 1, 6). Su cántico de alabanza en el nacimiento de Cristo no ha cesado de resonar en la alabanza de la Iglesia: "Gloria a Dios..." (Lc 2, 14). Protegen la infancia de Jesús (cf Mt 1, 20; 2, 13.19), le sirven en el desierto (cf Mc 1, 12; Mt 4, 11), lo reconfortan en la agonía (cf Lc 22, 43), cuando Él habría podido ser salvado por ellos de la mano de sus enemigos (cf Mt 26, 53) como en otro tiempo Israel (cf 2 M 10, 29-30; 11,8). Son también los ángeles quienes "evangelizan" (Lc 2, 10) anunciando la Buena Nueva de la Encarnación (cf Lc 2, 8-14), y de la Resurrección (cf Mc 16, 5-7) de Cristo. Con ocasión de la segunda venida de Cristo, anunciada por los ángeles (cf Hb 1, 10-11), éstos estarán presentes al servicio del juicio del Señor (cf Mt 13, 41; 25, 31 ; Lc 12, 8-9).

Los ángeles en la vida de la Iglesian.334 De aquí que toda la vida de la Iglesia se beneficie de la ayuda misteriosa y poderosa de los ángeles (cf Hch 5, 18-20; 8, 26-29; 10, 3-8; 12, 6-11; 27, 23-25).n.335 En su liturgia, la Iglesia se une a los ángeles para adorar al Dios tres veces santo (cf Misal Romano, "Sanctus"); invoca su asistencia (así en el «Supplices te rogamus...» [«Te pedimos humildemente...»] del Canon romano o el «In Paradisum deducant te angeli...» [«Al Paraíso te lleven los ángeles...»] de la liturgia de difuntos, o también en el "himno querúbico" de la liturgia bizantina) y celebra más particularmente la memoria de ciertos ángeles (san Miguel, san Gabriel, san Rafael, los ángeles custodios).n.336 

Desde su comienzo (cf Mt 18, 10) hasta la muerte (cf Lc 16, 22), la vida humana está rodeada de su custodia (cf Sal 34, 8; 91, 10-13) y de su intercesión (cf Jb 33, 23-24; Za 1,12; Tb 12, 12). "Nadie podrá negar que cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducir su vida" (San Basilio Magno, Adversus Eunomium, 3, 1: PG 29, 656B). Desde esta tierra, la vida cristiana participa, por la fe, en la sociedad bienaventurada de los ángeles y de los hombres, unidos en Dios

Lety Rodríguez Rmz.