“Alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo". Lc 10,20


Les he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo; y nada podrá dañarlos. No se alegren, sin embargo, de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo". Evangelio según San Lucas 10,17-24.Basta una palabra tuya y nuestro interior rebosa, salta de alegría, está henchido el corazón cuando tu luz, nos hace captar la densidad de tus palabras. ¿Nos has dado poder sobre el mal? Eso dice el Evangelio de hoy, sin embargo más asombroso que ese poder,  para Ti nuestro Dios,  es que nuestro  nombre este escrito en el cielo, que nuestro  nombre este en el libro de la Vida,  ( Cf= confrontar Ap 20,15 )  que nuestra esencia,  no va a morir jamás.Como decía Gabriel Marcel “Amar a alguien es decirle tú no morirás jamás” (Marcel, En chemin, ver quel éveil?, 1971, París, Gallimard, p, 312). Esto es lo más grande que un ser humano puede aspirar a no desaparecer, a confiar que está hecho para la eternidad (Confrontar =Cf.  Eclesiastés 3,11) Él puso la eternidad en nuestros corazones, por eso anhelamos estar con Él.  No,  no hay paz en este mundo, como lo desea el corazón, porque no hemos llegado a la meta, a la tierra prometida, al Edén.Alégrate porque tu nombre con toda la densidad de tu historia, si tú quieres puedes ser eterno, la decisión es tuya. “El que te creó sin ti, no te puede salvar sin ti”. San Agustín; entiendo esta salvación como el desarrollo pleno de tu ser, de lo que eres, y eres amor, todo lo que no sea amor, te destruye y ya estas alejando tu nombre de la eternidad.Viene a mi memoria la letra de “Solo el amor perdura” , te invito a meditarla desde este horizonte, amar la arcilla, la pobreza, la finitud que va en tus manos, cada día topados con la grandeza y el límite que nos recuerda quienes somos: lo grandioso y lo frágil de nuestra existencia.

Solo el amor perdura dice Silvio Rodríguez. 

https://www.youtube.com/watch?v=FQqasc0GYMo


Debes amar el tiempo de los intentos
Debes amar la hora que nunca brilla
Y si no, no pretendas tocar lo cierto
Solo el amor engendra la maravilla
Solo el amor consigue encender lo muerto
Solo el amor engendra la maravilla
Solo el amor consigue encender lo muerto
Debes amar la arcilla que va en tus manos
Debes amar su arena hasta la locura
Y si no, no la emprendas, que será en vano
Solo el amor alumbra lo que perdura
Solo el amor convierte en milagro el barro
Solo el amor alumbra lo que perdura


Solo el amor convierte en milagro el barro. Amar los fracasos, los momentos duros, las situaciones que jamás serán y aún idealizas, las cicatrices del corazón que creíste jamás sanarían, y ahora te gritan que están curadas.  Amar locamente todo lo vivido esa mezcla de infinita grandeza y levedad del ser. Eso que nos desquicia cuando no salen las cosas como queremos, porque no vemos, desde lo alto nuestra vida, esas lágrimas que corrieron en nuestro rostro por el desamor y la deshumanización que nos rodeaba, ese barro, esa humanidad tan pobre y llena de fallos es la que EL AMOR TRANFORMA EN MILAGRO.Sr. Transfórmame en ese milagro que sueñas, para mí es imposible, pero no para ti, sólo tú engendras maravillas, poniendo el acento en lo valioso de mí y cada hermano, sólo Tú consigues encender lo muerto y resucitar la esperanza en el que está decepcionado de todo, porque no encontró el amor, en aquellos que vagan por el mundo buscando un te quiero sincero y un amor sin trampas y sin hipocresías. Sólo tú colmas nuestro corazón con tantos intentos de acercarnos como la polilla  a la luz, sólo que lo que para ellas es muerte (su búsqueda de la luz de la luna) para nosotros es la VIDA en abundancia. (Cf. Jn 10,10) 

Lety  Rodríguez

Vivir de la Palabra